Bogotá es una ciudad particular en el contexto de la tenencia de mascotas colombiana: a 2.600 metros sobre el nivel del mar, con temperaturas que oscilan entre los 8°C de madrugada y los 19°C en las tardes más soleadas, y con una alta humedad relativa que hace sentir el frío con más intensidad. Si tienes un gato en la capital colombiana, entender cómo el clima bogotano afecta a tu felino puede marcar una diferencia real en su bienestar, especialmente en los meses de lluvia intensa (marzo–mayo y octubre–noviembre).
Cómo afecta la altitud y el frío bogotano a los gatos
Los gatos son animales termorreguladores muy eficientes, pero tienen un rango de temperatura de confort que oscila entre los 20°C y los 30°C. Por debajo de los 15°C comienzan a sentir el frío y ajustan su comportamiento: buscan superficies cálidas, duermen más y reducen la actividad. A temperaturas cercanas o por debajo de los 10°C, que son frecuentes en las madrugadas bogotanas de temporada de lluvias, el gato puede experimentar estrés térmico real.
La altitud en sí misma no afecta directamente a los gatos que nacen y viven en Bogotá (se adaptan). Pero la combinación de frío, humedad y viento puede hacer que los gatos sean más susceptibles a infecciones respiratorias superiores, especialmente en cachorros, gatos senior o animales inmunocomprometidos.
Señales de que tu gato siente frío
- Se aprieta contra superficies calientes (debajo de cobijas, junto al calentador)
- Bola el cuerpo completamente, metiendo las patas debajo del tronco
- Temblores (en casos severos de hipotermia, no es el frío normal del hogar)
- Pelaje erizado sin razón de miedo o agresión (piloerección por frío)
- Busca tu calor corporal más de lo habitual
- Letargia mayor a la habitual, especialmente en mañanas frías
- En casos graves: extremidades frías al tacto, encías pálidas o azuladas, desorientación
Cómo mantener a tu gato cálido en Bogotá
Camas y zonas de calor
La inversión más efectiva es una buena cama para gatos, preferiblemente con paredes altas que retengan el calor corporal del animal. Las camas tipo "igloo" o con capucha son especialmente populares entre los gatos que viven en Bogotá por su capacidad de retener calor. Colócala lejos de corrientes de aire y de puertas o ventanas.
Cómo calentar a tu gato sin riesgos
- Cama eléctrica para mascotas: Con termostato y voltaje bajo, especialmente diseñadas para mascotas. Las hay en LAIKA y en tiendas de mascotas en Bogotá.
- Almohadilla térmica de microondas (sin electricidad): Se calientan en el microondas y mantienen el calor durante horas. Seguros si están bien envueltos en tela.
- Mantas de polar o fleece: Económicas y efectivas. Los gatos las adoran para enterrarse. Lava regularmente.
- Ubicación estratégica de la cama: Cerca de una pared interior (no exterior), lejos de ventanas y puertas. En pisos altos, evita zonas con corrientes de ventilación.
- Nunca dejes al gato directamente en contacto con calentadores eléctricos, velas o estufas de gas. Riesgo de quemaduras.
Nutrición en época de frío bogotano
El metabolismo del gato trabaja ligeramente más en épocas de frío para mantener la temperatura corporal. Si tu gato tiene acceso a zonas más frías del apartamento (balcón, cerca de ventanas sin malla), puedes aumentar su ración entre un 5% y 10% durante los meses más fríos. El alimento húmedo es especialmente valioso en esta época porque además de calorías aporta hidratación; en el frío, muchos gatos beben menos agua voluntariamente.
Infecciones respiratorias: mayor riesgo en temporada fría y húmeda
El frío y la humedad de Bogotá favorecen la propagación de virus respiratorios felinos, especialmente el rinovirus felino, el herpesvirus y el calicivirus (que forma parte de la vacuna triple felina). Los síntomas incluyen estornudos, secreción nasal, conjuntivitis y, en casos severos, fiebre y dificultad para respirar.
Mantén las vacunas al día (especialmente la triple felina), evita que el gato salga al balcón en noches de lluvia intensa o viento frío, sécalo bien si se moja (especialmente la cabeza), mantén el hogar ventilado pero sin corrientes de aire frías directas, y lleva al veterinario si los estornudos persisten más de 48 horas o van acompañados de secreción ocular verde o amarilla.
Lo que NO debes hacer para calentar a tu gato
- No lo vistas con ropa de movimiento restringido: La ropa felina de moda puede ser linda pero muchos gatos la toleran mal. Si causa estrés (el gato se queda paralizado, trata de quitársela, maúlla), quítala. El estrés genera más daño que el frío leve.
- No uses calentadores sin protección: Un calentador eléctrico convencional puede quemarle las almohadillas si el gato se duerme encima.
- No cierres completamente todas las ventanas sin ventilación: El aire recirculado sin renovación en apartamentos bogotanos puede aumentar la humedad y favorecer hongos y bacterias en el ambiente.
- No uses bolsas de agua caliente directamente en contacto con la piel: Los gatos pueden sufrir quemaduras sin reaccionar de inmediato.
Con estas medidas sencillas, tu gato bogotano puede estar perfectamente cómodo incluso en las noches más frías de la temporada de lluvias. El objetivo es siempre que tenga acceso a calor sin obligarlo a estar incómodo o restringido.
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Referencias bibliográficas
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- Horwitz, D., & Mills, D. (Eds.). (2009). BSAVA Manual of Canine and Feline Behavioural Medicine (2.ª ed.). BSAVA.
- Buffington, C. A., Westropp, J. L., Chew, D. J., & Bolus, R. R. (2006). Clinical evaluation of multimodal environmental modification in the management of cats with idiopathic cystitis. Journal of Feline Medicine and Surgery, 8(4), 261–268.



