Colombianos que encontraron compañía, propósito y sanación gracias a sus mascotas. Adopciones, rescates y lazos que nadie esperaba.
Salud mental
Llevaba ocho meses con depresión clínica cuando mi psiquiatra me sugirió, casi como último recurso, adoptar. Yo me resistí. No tenía energía ni para ducharme. Pero Bono llegó y todo cambió.
Rescate callejero
Iba a una fiesta cuando la vi: flaca, mojada, con una pata lastimada. Pensé que sería temporal. Eso fue hace tres años. Negra duerme en mi cama todas las noches y me ha enseñado más sobre la lealtad que cualquier persona.
Duelo
El duelo me dejó en una casa vacía que antes era ruidosa. Mi terapeuta dijo algo que no entendí al principio: "necesitas algo a quien cuidar". Nunca había tenido un gato. Canela fue la primera.
Ansiedad
Trabajaba desde casa, casi no salía y mis ataques de pánico iban en aumento. Thor me obligó a salir al parque dos veces al día. No había escapatoria. Y en esos paseos conocí al barrio, a los vecinos, a mí mismo.
Adopción
Mis papás llevaban años en tensión después de que mi hermano tuvo problemas con drogas. Mango llegó como una distracción y se convirtió en el pegamento de una familia que estaba a punto de romperse.
Duelo · Mascota anterior
Cuando murió mi perro de 14 años juré que el dolor era demasiado. Que no podía volver a querer así. Pasaron dos años y una fundación me llamó por un cachorro abandonado. Mis amigos dicen que Rocco se parece a él.
Comparte cómo llegó tu mascota a tu vida y cómo te cambió. La publicamos en el blog con tu nombre (o anónimo si prefieres) para inspirar a más pet parents colombianos.
Recibimos tu historia. Si la seleccionamos para publicar, te escribiremos al correo para avisarte. Mientras tanto, cuida mucho a esa mascota que cambió tu vida.