Las uñas de tu gato crecen de forma continua y, si no se cortan a tiempo, pueden convertirse en un problema real: arañazos involuntarios en personas, destrozos en muebles y alfombras, o incluso uñas que se curvan hacia la almohadilla plantar y causan dolor. Cortar las uñas a un gato es uno de esos cuidados básicos que muchos dueños postergan porque le tienen miedo al proceso, pero con la técnica correcta es mucho más sencillo de lo que parece.

Gatos de interior vs. gatos de exterior

Los gatos que tienen acceso al exterior desgastan sus uñas de forma natural al caminar sobre superficies ásperas, trepar árboles y rascar sobre madera o tierra. En cambio, los gatos de interior — que representan la mayoría en ciudades como Bogotá, Medellín o Cali — no tienen esa oportunidad, por lo que sus uñas crecen más rápido y necesitan un corte regular. Si tu gato sale al exterior con frecuencia, revisa igual sus uñas cada mes: puede que no necesite cortes tan seguidos, pero siempre es bueno verificar.

¿Cada cuánto cortar las uñas a tu gato?

Para un gato de interior, la frecuencia ideal es cada 2 a 4 semanas. Algunos gatos tienen un crecimiento más rápido que otros, así que la mejor forma de saberlo es observar directamente las uñas. No te guíes por el calendario: guíate por el estado de las garras.

Estas son las señales de que ya es hora de cortar las uñas de tu gato:

Qué necesitas: herramientas para cortar uñas de gatos

El cortaúñas correcto marca toda la diferencia. Usar la herramienta equivocada puede astillar la uña y causar molestia, lo que hará que tu gato asocie el proceso con algo desagradable. Estos son los tres tipos principales:

Tipo 1 · Guillotina

Cortaúñas de guillotina

Tiene una cuchilla circular con un orificio por donde se introduce la uña. Son precisos y permiten un corte limpio con poco esfuerzo. Son ideales para gatos adultos con uñas de grosor normal. Son la opción más recomendada por veterinarios y groomers para uso en casa.

Tipo 2 · Tijera curva

Tijera especial para mascotas

Parecida a una tijera pero con hojas curvas diseñadas para adaptarse a la forma de la uña. Son una buena alternativa si no te acostumbras al cortaúñas de guillotina. Funcionan muy bien para uñas más delgadas, como las de gatitos o gatos de raza pequeña.

Tipo 3 · Para humanos — NO recomendado

Cortaúñas convencional (de personas)

Aunque muchos los usan por comodidad, los cortaúñas diseñados para humanos no están pensados para la curvatura ni el grosor de la uña felina. Pueden aplastar la uña en lugar de cortarla limpiamente, causando astillado y molestia. Si no tienes otra opción, úsalo de emergencia, pero consigue uno específico para mascotas lo antes posible.

Consejo adicional: ten a mano una lima de uñas para mascotas para suavizar bordes ásperos después del corte, y polvo hemostático (o harina de trigo como alternativa casera) por si llegas a cortar más de la cuenta.

Cómo sujetar al gato para cortarle las uñas

La sujeción es quizás la parte más importante de todo el proceso. Un gato mal sostenido puede forcejear, asustarse y arañarte, haciendo que la experiencia sea negativa para ambos. La buena noticia: hay técnicas probadas que funcionan.

El mejor momento del día

Elige siempre un momento en que tu gato esté relajado: justo después de comer, cuando está somnoliento, o durante una sesión de caricias larga. Nunca intentes cortarle las uñas cuando está activo, jugando o agitado. El momento importa tanto como la técnica.

La técnica del "burrito"

Si tu gato tiende a moverse mucho, envuélvelo con suavidad en una toalla grande, dejando expuesta solo la pata con la que vas a trabajar. Esta técnica, conocida como "cat burrito", reduce los movimientos sin generar incomodidad y es especialmente útil con gatos nerviosos o que están comenzando a acostumbrarse al proceso.

Pasos para sujetar correctamente:

Paso a paso para cortar las uñas sin lastimarlo

Ya tienes al gato sujeto, el cortaúñas listo y el momento elegido. Ahora sí: aquí está el proceso completo para cortar las uñas a tu gato de forma segura.

Lo más importante antes de empezar: identifica la "vena rosa" o nervio de la uña. Si miras la uña a contraluz, verás una zona rosada en la parte interna — eso es el tejido vivo (también llamado "quick"). Tu objetivo es siempre cortar solo la parte transparente, dejando al menos 2 mm de margen antes del inicio del área rosada.

1

Ubica la uña. Presiona la almohadilla con suavidad para que la uña salga completamente. Examínala a la luz para localizar con claridad dónde termina la parte transparente y dónde empieza el nervio rosado.

2

Posiciona el cortaúñas. Coloca la cuchilla de forma perpendicular a la uña, siempre del lado transparente. Nunca cortes paralelo a la uña: aumentas el riesgo de astillarla.

3

Corta con un movimiento firme y rápido. Una presión lenta y vacilante puede aplastar la uña en vez de cortarla. Un movimiento decidido hace el corte más limpio y genera menos molestia.

4

Revisa el resultado. El borde debe quedar parejo y sin astillas. Si el corte quedó irregular, usa la lima para suavizarlo. Esto también evita que el gato se enganche la uña en telas.

5

Premia entre uña y uña. No esperes a terminar todas las uñas para dar el premio. Un pequeño snack o caricia después de cada pata refuerza que el proceso es seguro y positivo.

6

No olvides el pulgar. Los gatos tienen un dedo extra en las patas delanteras (el dedo dewclaw o "espolón"), ubicado más arriba en la pata. Esta uña no toca el suelo, por lo que crece más rápido y se curva con facilidad. Es fácil olvidarla, pero es la que más riesgo tiene de encarnarse.

¿Cortaste el nervio? Esto es lo que debes hacer

Si por accidente cortas demasiado y la uña comienza a sangrar, no entres en pánico. Aplica de inmediato polvo hemostático con un hisopo con presión suave durante 30 segundos. Si no tienes polvo hemostático, una pequeña cantidad de harina de trigo o maicena funciona como alternativa casera. El sangrado suele detenerse en uno o dos minutos. Consuela a tu gato, dale su premio favorito y deja que se calme antes de continuar con el resto de las uñas.

¿Qué hacer si el gato no se deja cortar las uñas?

No todos los gatos aceptan este proceso desde el primer día, y está bien. La clave está en la desensibilización gradual: acostumbrar al gato al contacto con sus patas y al sonido del cortaúñas antes de hacer el primer corte real.

Desensibilización gradual

Empieza varios días antes tocando las patas de tu gato durante las sesiones de caricias. Presiona suavemente las almohadillas para que sienta la sensación sin que haya ningún cortaúñas de por medio. Una vez que lo tolera sin inquietarse, introduce el cortaúñas: que lo huela, que escuche el sonido del corte en el aire. Solo cuando no reaccione con alarma, intenta el primer corte real — y hazlo con una sola uña el primer día.

Refuerzo positivo y premios

Asocia el cortaúñas con cosas buenas. Usa snacks de alta palatabilidad — pasta de atún, gelatina de pollo, golosinas para gatos — justo antes, durante y después del proceso. El objetivo es que tu gato aprenda que cuando aparece el cortaúñas, vienen cosas ricas. Con constancia, la mayoría de los gatos mejoran notablemente en pocas semanas.

Cuándo ir al veterinario o al groomer

Si después de varias semanas de intentos tu gato sigue reaccionando con pánico o agresión intensa, considera delegar esta tarea a un profesional. Un groomer felino o tu veterinario pueden cortar las uñas de forma rápida y segura mientras tú observas la técnica. En casos muy particulares, el veterinario puede orientarte sobre el uso de suplementos calmantes naturales o aromaterapia con feromonas (Feliway) para reducir la ansiedad asociada al proceso.

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Referencias bibliográficas

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